COMPASIÓN

La palabra “compasión” viene del latín compassio y significa “sentimiento de tristeza que se siente la ver el padecer de otro”.

Hoy, en el metro, una persona ha entrado en el vagón y ha dedicado unos minutos a darnos las buenas tardes rapeando y haciendo rimas de una forma original y simpática y nadie le ha dedicado, ya no una sonrisa, sino al menos una mirada. Solo una persona le ha regalado unas palabras amables y le ha dado una moneda. Esta persona era un hombre  negro con aspecto desaliñado, que podría parecer un inmigrante. Entro en este detalle justamente para incidir en que la persona que menos se podría esperar que ayudase nos ha dado al resto, por lo menos a mi, una lección y me quito el sombrero.

Me he sentido en la necesidad de abordar el tema de la compasión, pero no como elemento de lástima, sino como acto de solidaridad y generosidad necesaria en esta sociedad, cada vez mas deshumanizada, en la que vivimos.

“La compasión en un mundo injusto”.  Juan José Tamayo

“La compasión en un mundo injusto”  es un libro publicado el pasado mes de octubre y escrito por el el doctor en teología y filosofía Juan José Tamayo.

Juan José Tamayo arranca su libro con una reflexión a partir de la experiencia de la crisis pandémica.

El autor analiza el concepto de compasión, lo contextualiza tanto en la historia, el pensamiento y la teología como en la situación política y económica actual.

Juan José Tamayo  reconoce que «en su uso normal, la palabra compasión suena a sentimentalismo alejado de la praxis, ajeno a la vida política; suena a un comportamiento moralista que viene a encubrir las causas de la injusticia; a una vaga simpatía que se siente desde fuera o desde arriba con cierto complejo de superioridad».

Sin embargo, el teólogo cree que “el verdadero sentido de la compasión es ponerse en el lugar de  los otros sufrientes en una relación de igualdad y empatía”.

“Asumir el dolor de las otras personas como propio, interiorizar a la otra persona dentro de nosotros , sufrir no solo con los otros, sino en los otros, hasta identificarse con quien sufre y con sus sufrimientos, cuestión que no resulta fácil pero que es necesaria».

Para ser una persona compasiva no es necesario que exista un afecto previo, es suficiente con que consideremos a quienes sufren como iguales.

Ese es el verdadero significado de la compasión como principio y virtud.

Y añade que existe una asociación directa con la solidaridad, porque la SOLIDARIDAD entendida como actitud positiva de generosidad y cuidado de los demás, resulta psicológicamente incomprensible sin el motivo de la compasión.

Tamayo nos recuerda que la ética de la compasión,  es también la del cuidado, y que por tanto no puede entenderse sin la TERNURA.

“La Compasión” de Alejandro Rodríguez de la Peña.

“La compasión” es un ensayo escrito por el catedrático de Historia Medieval, Alejandro Rodríguez de la Peña.

Libro también de reciente publicación, en el 2021.

“La compasión”  nos relata el conmovedor heroísmo ético de miles de seres humanos que hicieron el bien en situaciones “infernales” a lo largo de la historia.

 Es un recorrido histórico sobre la compasión, «una empatía sin matices con el sufrimiento ajeno».

En palabras del autor, es el principal legado del cristianismo en la cultura occidental.

“La impaciencia del corazón” de Stefan Zweig.

 Y no podía cerrar estas reflexiones sin nombrar a Zweig en su libro “La impaciencia del corazón”, donde la compasión es el tema principal.

Explico brevemente el argumento: Edith, inválida en una silla de ruedas, se enamora perdidamente de un soldado.

Pero al soldado Holfmiller no le mueve el amor por la chica, sino la compasión que le provoca su enfermedad. 

Cuando Edith se da cuenta de que el teniente rehúsa reconocer su noviazgo en público, se suicida.

Sintiéndose culpable, Holfmiller trata de huir y se refugia en la guerra, de donde regresa más tarde convertido en un héroe.

Es un libro que recomiendo por su prosa exquisita. Zweig nunca decepciona, ya comenté en otro post otra joya suya ¿Fue él? , que os remito de nuevo.

Os expongo su reflexión sobre la compasión, escrita al comienzo de “La impaciencia del corazón”:

“Hay dos clases de piedad. Una, la débil y sentimental, que en realidad sólo es impaciencia del corazón para liberarse lo antes posible de la penosa emoción ante una desgracia ajena, es una compasión que no es exactamente compasión, sino una defensa instintiva del alma frente al dolor ajeno.

Y la otra, la única que cuenta, es la compasión desprovista de lo sentimental, pero creativa, que sabe lo que quiere y está dispuesta a aguantar con paciencia y resignación hasta sus últimas fuerzas e incluso más allá.”

Gracias por seguir mi blog  leodisfrutoescribo.com.

Me gustaría conocer tu opinión.

 La solidaridad y la compasión son buenos compañeros de viaje para los momentos difíciles, como dijo en una ocasión Carmen Posadas.

2 Comentarios

  • Publicado junio 15, 2022
    .DILMUN

    Hola NATALIA, me ha encantado este post, porque ha despertado en mí unas ganas locas de leer el libro de Manuel A. Rodríguez de la Peña. He estado un tiempo sin leerte y ahora, que pongo mi atención de nuevo en tu blog, estoy encantado. Enhorabuena!!

    • Publicado junio 17, 2022
      .Natalia

      Gracias ¡¡¡¡¡ es un verdadero placer saber que aporto buenas lecturas a la gente. Disfrútalo y luego por favor dime tu opinión.

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