Con este titular publicado por «El mundo» amanecimos el mes de Enero de 2006. (Los titulares fueron similares en el resto de periódicos)

Esta obra fue solicitada al artista Richard Serra en el año 86 con motivo de la inauguración del museo Reina Sofía. Fue creada ad hoc para la sala en la que iba a exhibirse. Inmediatamente se elevó la pieza a obra maestra del minimalismo.

Desde el año 90 se custodió en una empresa de almacenaje en Arganda del Rey . En octubre de 2005 se reclama para mostrarla de nuevo en la colección permanente del museo y cual fue la sorpresa cuando la obra no estaba, había desaparecido.

Se abrieron diversas líneas de investigación policial. Se plantearon distintas posibilidades: Quizás se troceó y se fue fundiendo para su venta, se barajó la teoría de que fuera el capricho de un multimillonario… O incluso que fuera enterrada en los terrenos de Arganda, trasladándose hasta allí las excavadoras…Pero nada tenía sentido.

¿Cómo pudo desaparecer de un almacén del Museo Reina Sofía una escultura de Richard Serra de 38 toneladas?

Juan Tallón quedó impactado por la noticia y dedicó muchos años a indagar sobre como ocurrieron los hechos. Comenzó su investigación buscando en hemerotecas, localizando documentación y entrevistando a gente, y así nos define su novela:

» Obra maestra» es la biografía de un objeto inanimado, pero vivo, que es una escultura del minimalismo que un día desaparece y nadie sabe ni como ni cuando ni porqué».

Juan Tallón vio en esta noticia un filón para una novela y tras su larga investigación comenzó a armar el rompecabezas:

«Es una novela narrada por 73 voces que dan testimonio, y cada una implica una aproximación diferente a la desaparición de la escultura. El reto fue seleccionarlas y que todas impulsasen el libro hacia adelante. Estamos ante una novela con mucho trabajo periodístico cuyos datos se pueden acreditar. Lo mas complicado fue la organización de las voces. Cuales debían de estar antes que otras. No hay línea temporal, de hecho la novela va dando saltos en el tiempo que a veces implica de un capítulo a otro el paso de 40 años .

Quería mantener un hilo de crecimiento en la historia que le permitiese al lector tener una armonía argumental. He coincidido con los especialistas que señalan la escultura desaparecida como una obra maestra del minimalismo. De ahí el título de la novela. El modo en que se esfuma. Toda la carga de asombro que posee convierte esa desaparición en un acto mágico y a su manera en otra obra maestra. Las dos cosas son obras maestras: Como se gesta la escultura y como desaparece.«

Nos encontramos con una novela difícil de encasillar porque el propio autor ha explicado que entre los 73 testimonios nos encontramos:

-Personajes reales con textos reales.
-Personajes reales con textos falsos.
-Personajes inventados con textos reales dichos por otras personas.
-Personajes inventados con textos inventados.

Esta novela no hay que leerla como un thriller que te va desentrañando las claves para saber lo que ocurrió con la obra perdida. Es otra cosa, de hecho después de leerla te das cuenta de que lo que realmente interesa son las resonancias que crea esta pérdida, no tanto la pérdida en si.

Entre los testimonios existen reflexiones del propio Richard Serra sobre su infancia y su proceso creativo.

«Con 15 años trabajé en una empresa de rodamientos, a los 17 y a los 20 en una acería en San Francisco. Fueron como una especie de hogar. Era una forma rápida de costearme mis estudios. El material con el que trabajas se convierte en una extensión de quien eres. No hay nada en el acero que me limite. Soy un artista del peso , que aspira a convertir lo pesado en ligero.«

Según Serra la función del arte es hacerte pensar. Cambiar el significado a través de la percepción, no cambia el significado a través de la belleza. Cada obra suya está pensada específicamente en el entorno donde se muestra y la interacción con la obra en ese entorno forma parte de la obra misma.

Durante la lectura he ido constantemente a Google buscando obras de Serra y conociendo a distintos artistas que también dan sus opiniones sobre el arte contemporáneo. Se trata la cuestión de la arbitrariedad de que alguien señale como arte un objeto y este se convierta en arte por el mero hecho de ser señalado. Me ha resultado muy interesante leer los diferentes puntos de vista y me he acordado de la serie de televisión «Bellas artes», una fantástica comedia que ofrece una mirada irónica sobre las obras contemporáneas.

No todos los testimonios se centran exclusivamente en la obra perdida, existen otros testimonios interesantes como la explicación de la llegada del Guernica a España desde NY o la visita de Serra al taller de Oteiza (su gran maestro). No solo hablan artistas, también habla un vigilante del museo, la directora de Arco, una jueza de instrucción, un taxista etc…

Hay un pasaje realmente interesante que nos explica el concepto del arte en el no arte:

«Para muchos propietarios, el arte moderno y contemporáneo es una excelente forma de diversificar sus carteras. Había oído decir a conocidos que la familia Nahmad almacena en el puerto franco de Ginebra unas trescientas pinturas de Picasso, resultado de comprar arte como inversión durante cincuenta años.

El Freeport de Ginebra ofrece confidencialidad y un importante ahorre en impuestos. Es lo mas parecido a las Islas Caimán que el mundo del arte podía ofrecer.

En mi caso,(habla un propietario), tenemos problemas de espacio en nuestro hogar y aquí los bienes están protegidos y controlados. Me gusta tener relación periódica con las obras, asi que voy a Suiza tres o cuatro veces al año, alquilo una sala de observación y disfruto de algunas de mis obras.«

«Obra maestra» es una novela interesante y diferente que durante su lectura no solo abres tu mente al proceso creativo del arte contemporáneo, sino que también te adentras en la pésima gestión de un museo dirigido por políticos, en los que todos quieren lavarse las manos y de una complicada burocracia que todo lo lía. En definitiva vas conociendo un montón de flecos que sobresalen tras la pérdida de una obra de 38 toneladas.

183/06: Este es el número de la causa judicial. La clave de todo, el comienzo. Un número que abre el melón y que costó mucho esfuerzo acceder a su contenido.

Es una novela que recomiendo, pero que por su peculiar estructura, mi consejo es que no se lea de un tirón, sino que se alterne con otra lectura para ir conociendo los testimonios poco a poco. De otra forma puede abrumar y resultar algo tediosa en algunos momentos. Yo la leí así y me gustó mucho.

Gracias por estar aquí en el blog leodisfrutoescribo y deseando, como siempre, poder conocer vuestras opiniones.

2 Comentarios

  • Publicado marzo 20, 2026
    .virginia

    Y,,,,,,,, la terminaron encontrando?? Se que no me lo vas a desvelar por aquí…. jaja En cualquier caso, gracias por la recomendación de leerla despacio y entre otras obras.
    Estos días me he acordado mucho ti por Hammet.. ahora tan de moda por los Oscars. Mil gracias por recomendármela. Fue una lectura maravillosa y me descubrió a una gran escritora.

    • Publicado abril 5, 2026
      .Natalia

      gracias Virginia. El placer siempre es mío. Estoy deseando ver la película Hamnet aunque estoy segura de que como suele ocurrir me va a gustar mucho menos que el libro. A mi gran O´Farrell es difícil mejorarla.

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