“Los colores del adiós” es un libro compuesto por nueve relatos diferentes. Un libro recomendable de un escritor nuevo para mi.

Bernhard Schlink es un escritor alemán al que no conocía, pero el título del libro, la sugerente pintura de la portada y las buenas criticas, hicieron que me decidiera a leerlo, fue el regalo que me hice a mi misma el día del libro y he de decir que fue todo un acierto.

Bernhard Schlink es un juez de 78 años que vive entre Bonn y Berlín . Comenzó su andadura como escritor con novelas policiacas, pero su gran éxito comercial llegó en el año 1995 con una novela, parcialmente autobiográfica titulada “El lector”. Es un libro que fue llevado al cine y me ha sorprendido saber que se trata de una película que vi en su día y me gustó mucho. Cuenta, además, entre sus protagonistas con dos grandes actores, Kate Winslet (mi gran favorita) y Ralph Fiennes. La historia trata de un adolescente que tiene un romance con una mujer mayor que desaparece súbitamente. Pasado el tiempo se reencuentran , siendo él estudiante de abogacía, en un juicio a los criminales de la segunda guerra mundial. El libro se convirtió en un éxito de ventas en Alemania y fue traducido a 30 idiomas. 

¿De que trata“Los colores del adiós”?

Son relatos cortos que tienen en común un mirada al pasado, simplemente porque con los años se reavivan los recuerdos, o bien porque el protagonista necesita redimirse de algún acontecimiento que nunca se fue del todo.

Son relatos que se expresan desde la intimidad, desde los sentimientos mas profundos, pero no por ello dejan de ser amenos y entretenidos. Se tratan temas diferentes, pero todos tocan las relaciones personales: desde la pérdida de un amigo y los remordimientos y justificaciones por no haber sido con él totalmente sincero, hasta la búsqueda de un amor de juventud o la nueva mirada de un hijo hacia su madre, y hacia si mismo, tras pasar juntos un verano.

Es un libro que después de leerlo te quedas pensativa, porque de alguna manera te toca, te llega. Es tal la cantidad de situaciones, actitudes y ,en definitiva, circunstancias personales en las que los protagonistas se ven afectados, que es difícil no verte en alguna de ellas.

Bernhard Schlink tiene un relato creíble, cercano, en la que los personajes no son perfectos, son vulnerables, indecisos, amorosos y odiosos, a veces. Se exploran los sentimientos, las contradicciones, las flaquezas, las alegrías y los miedos. A veces, aunque salvando las distancias porque Zweig es único en describir lo más profundo del alma humana, me hizo recordar su tono.

El paso del tiempo tiene un gran peso en la mayoría de los relatos. Preguntas como ¿por que lo hice?¿que habría pasado si lo hubiera hecho diferente? ¿debí decirle..? ¿por qué le dije?…

En cada una de las historias el protagonista desnuda su alma, habla desde la sinceridad porque su interlocutor es él mismo. En alguna de las historias se siente liberado de ver, por fin, la realidad. Esa realidad que florece tras hablarse a uno mismo desde la honradez, aunque duela:

“Se había liberado de la ira por las desilusiones, los rechazos y las humillaciones, se había liberado de la tristeza por todo cuanto hubiera querido vivir con su hermano pero no pudo (…). Seguramente volvería el dolor, que tantas veces se había apoderado de él, pero ya no le paralizaría”.

Aunque algunos de los relatos tienen su punto de tristeza, porque las miradas al pasado tienen una bruma especial, pero los hay también más ligeros:

“Aquel verano de la sensualidad, no solo se le quedó grabado en la memoria, sino que alimentó una nostalgia que vertía en todo amor…”

Schlink utiliza mucho el recurso de dejar preguntas en el aire. Son interrogantes que parece que las realiza al lector. Son preguntas sin respuesta, simplemente palabras en el aire para quien desee cogerlas:

“¿Significaba eso que la aventura de su madre estaba mejor que la que hubiera podido tener el padre?

Son, en definitiva, historias variadas, que hablan de la vida, del amor, del autoengaño, del remordimiento, del sexo, de ilusiones, de alegrías y de tristezas. Son personajes que entiendes, porque todos ellos son buena gente. Todos encuentran en su pasado respuestas, o por lo menos lo intentan, porque los años no solo nos traen manchas de la edad (titulo de uno de los relatos, de los mas bonitos), sino también recuerdos, que son historias ,que como dice Schlink, la memoria, como un rio, los arrastra…

Espero que te animes a leerlo y luego me des tu opinión.

Gracias por seguir mi blog www.leodisfrutoescribo.com

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