LA SOLEDAD ERA ESTO

Hablemos de Juan José Millás y mi recomendación de su novela “La soledad era esto”.

Admito mi ignorancia, porque su primera novela fue escrita en 1975 y yo le leo sólo desde hace dos años.

¿Qué puedo decir de las novelas de Juan José Millás?

 Le conocí en persona en la Feria del libro.

Mi hermana y yo estábamos  llegamos a su caseta, acababa de publicar una novela  y estaba haciendo promoción, un gran cartel con la portada del libro me resultó sugerente.

Nos acercamos, compramos su libro “Que nadie duerma” y con una cara desganada nos lo firmó sin un atisbo de amabilidad. 

Una gran decepción.

Nunca sabré si le pillamos en mal momento o es que es así de seco por naturaleza.

Leyendo “Que nadie duerma” me encontré con un escritor distinto a lo que había leído hasta entonces, creativo, con una historia que rayaba lo surrealista, que comenzaba con una situación que desgraciadamente nos es familiar:  el despido de una mujer de su trabajo de informática.

A raíz del despido comienza a ganarse la vida como taxista, y hasta aquí puedo leer.. todo lo demás comienza a ser fantasioso, cruel, inspirador.

El autor se mueve como pez en el agua en temas trascendentes como el desdoblamiento de las personas en otras realidades distintas, la soledad, la venganza… Me resultó una novela inquietante, diferente y cautivadora.

Y comencé a indagar en este escritor valenciano, novelista, cuentista, y ensayista, leyendo muchas más obras suyas como “Lo que se de los hombrecillos”“Desde la sombra” una fantástica novela que también nace de un protagonista con problemas laborales, que acaba encerrado en un armario y trasladado al dormitorio de una familia.

Nuevamente la genialidad de Millás  funciona, creando una obra con distintos planos, en el que el protagonista se va descubriendo a sí mismo y por otro lado comienza una relación especial con la mujer de la casa.

En esas piruetas de fantasía se van poniendo de relieve temas trascendentes como la crítica al poder establecido, las inseguridades y temores de cada uno,  las relaciones personales…, en definitiva va creando su propio mundo Millás en el que te hace partícipe asombrándote con una narrativa irónica y francamente sorprendente.

¿Porqué recomiendo “La soledad era esto”? 

 Juan José Millás no ha sido siempre  narrador de  piruetas triples.

Descubrí un Millás totalmente diferente, intimista, realista y conmovedor en su novela

LA SOLEDAD ERA ESTO”. premio Nadal 1990.

Aunque las novelas citadas anteriormente las recomiendo, he de confesar que esta última me produjo especial emoción, quizás porque siempre me han gustado las novelas con mujeres valientes.

Mujeres valientes no por realizar grandes hazañas, ni ser poderosas, ni ostentar altos cargos (que también las admiro), en este caso me refiero a la valentía de mujeres de a pie que van indagando en su interior superando el  miedo a conocer a quien se van a encontrar. 

Mujeres, como Elena, la protagonista de la novela que arranca con la muerte de su madre.

De una manera sutil y elegante vas viviendo con la protagonista la despedida final  a través de objetos que compartieron ( una butaca, un reloj..) y el descubrimiento de unos cuadernos, que no conocía, escritos por su madre.

Se trata de un viaje de descubrimiento personal en el que Elena se va desprendiendo de todo lo que realmente no le hace feliz.

Contuvo la respiración y concentró todas sus energías en la zona del vientre donde parecía estar localizada la bola de angustia, pero no consiguió hacerla avanzar.

Pensé en Mercedes, mi hija y en Enrique, mi marido, como si fuesen dos fragmentos de mi existencia definitivamente separados de ella. Mi vida, pues parecía mutilada e inútil. Creo que durante los últimos veinte años he estado defendiéndome de los afectos sin pensar que cada una de estas defensas significaba una mutilación.

Por un lado parece evidente que ya no pertenezco al conjunto de afectos cruzados que forman el tejido familiar, pero, por otro, siento a veces que ese tejido es el único lugar en el que la vida, mi vida, sería posible todavía.

Aunque no es una novela, como he comentado, con piruetas triples, pero claro, Millás no podía evitarlo y existe un personaje original que le da a la historia un giro distinto.

Se trata de un detective privado que Elena contrata para conocer los movimientos de su marido, pero aburrida de las informaciones sobre sus turbios negocios se detiene en las descripciones que hace el investigador sobre su mujer, que es ella misma.

Una divertida y creativa forma de entender como los demás la ven.

Me maravilla cómo Millás es capaz de profundizar y diseccionar el universo femenino con esa destreza.

Así comienza la segunda parte…

Me encuentro en el principio de algo que no se definir, pero que se resume en la impresión de haber tomado las riendas de mi vida

En definitiva,  “La soledad era esto” es un libro corto, de 187 páginas de un aprendizaje doloroso y sanador envuelto en emociones y final feliz, una puerta a la esperanza.

Una maravilla.

Os animo a leer “La soledad era esto” y a que me deis vuestra opinión.

Las mujeres valientes ante la vida tienen toda mi admiración y como gratitud escribí otro post llamado “Valentía” en el que les doy todo mi agradecimiento. Os animo a leerlo.

Gracias por seguirme en mi blog leodisfrutoescribo

No dejéis de darme vuestra opinión.

4 Comentarios

  • Publicado enero 4, 2021
    .Blanca Olsina

    Hola Natalia, A mi también me encantan las novelas con Mujeres valientes. Con Mujeres que son capaces de enfrentarse al mundo y a sus emociones. No conocía a éste autor y me ha picado el gusanillo… Muchas gracias por tu recomendación. Y sigue escribiendo novelas. Tienes un don. Un fuerte abrazo,

    • Publicado enero 4, 2021
      .natalia_garcia

      Gracias Blanca, un placer saber de ti y espero que disfrutes con Millás. Gracias también por animarme a escribir, en estos tiempos revueltos no es fácil concentrarse pero sigo con ello, me satisface mucho. Beso fuerte

  • Publicado enero 10, 2021
    .Susana

    Yo conocí a Millás el año pasado con la Vida a ratos, que me encantó…, a veces nos olvidamos de autores y no profundizamos en ellos, gracias por recordarmelo Natalia, un abrazo

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