La uruguaya

Hoy me gustaría dedicar estas líneas a la novela “La uruguaya” de Pedro Mairal, escritor argentino que cambió sus estudios de Medicina por las Letras y ,al parecer, no se equivocó porque le han reconocido con la Mención en el Premio Fortabat de poesía, Premio Clarín de Novela por “Una noche con Sabrina Love” y con el Premio Tigre Juan por “La uruguaya”.

En 2007 fue nombrado uno de los treinta y nueve mejores jóvenes escritores latinoamericanos por el Hay Festival de Bogotá.

Leer un buen libro es como disfrutar del espectáculo de observar a los buenos deportistas, que viéndoles esquiar o nadar parece que no les cuesta. Sus movimientos son tan armoniosos y tan perfectos que da gusto verlos, todo fluye de una forma natural. Pues esa es la sensación que me ha transmitido “La uruguaya”.

Una vez más un libro muy corto, de ciento cuarenta y dos páginas , escrito, esta vez en primera persona y que narra un día en la vida de Lucas Pereyra, hombre entrado en los cuarenta, casado y con un hijo pequeño que emprende un viaje solo desde Buenos Aires a Montevideo. La intención del viaje es recoger el anticipo de un dinero ganado por derechos de autor de unos libros y encontrarse con una mujer uruguaya que conoció fugazmente el verano anterior. 

Lo primero que me gustaría decir es que me ha enganchado su acento porteño, que a veces no entendía bien, pero que en el contexto era fácil imaginar su significado. Me gusta este acento, enriquece la trama, por ejemplo se nombra  la heladera, por nevera, o forros por preservativos.

Mairal es capaz de hacer atractiva y abordar, en ciertos momentos con ácido humor,  la historia de un hombre cuarentón que está pasando por una mala época, con problemas matrimoniales, económicos y en definitiva existenciales:

“Necesitaba mi cono de sombra, mi traba en la puerta, mi intimidad, aunque solo fuera para estar en silencio. Siempre me aterra esa cosa siamesa de las parejas: opinan lo mismo,comen lo mismo, se emborrachan a la par, como si compartieran el torrente sanguíneo.” 

“Mismo lugar, mismas rutinas, misma alimentación, vida sexual simultanea, estímulos idénticos, coincidencia en temperatura, nivel económico, temores, incentivos, caminatas, proyectos ¿qué monstruo bicéfalo se va creciendo así?”.

Me sonrío al pensar en la crisis de los cuarenta. Para mi es, probablemente, la mejor edad, aunque no olvidemos que también  existe la crisis de los cincuenta donde la invisibilidad laboral se hace patente y a los sesenta con la preparación a la jubilación. Aunque claro, si nos paramos a pensar en la inseguridad de la adolescencia o el malabarismo que se ejerce alrededor de los treinta dándolo todo en el trabajo mientras crías a los niños, pues no se qué decir…

Por algún motivo, que desconozco, a las dificultades de las etapas iniciales de la vida no se denominan crisis de forma tan habitual. ¿Será porque son todavía quinceañeros, veinteañeros o treintañeros, palabras que resuenan aún a juventud, no como los términos cuarentones o cincuentones?

Al parecer los cuarenta son la edad límite para realizarse profesional y personalmente y a partir de entonces caes en un profundo hoyo de inseguridad existencial. Estas en el vértice de tu vida y todo son bofetadas contra una realidad que no coincide con tus expectativas de jovencito/a.

La sociedad te dicta que debes preocuparte si a los cuarenta no has llegado a tener un éxito profesional, si andas mal de dinero malo y convéncete de que tu matrimonio , con o sin hijos, es lo que vas a tener para el resto de tu vida.

Pues algo así le pasa a nuestro protagonista, esta vez hablando de las bondades de la crianza de su bebé:

.”..y la vez que nos pegó los piojos, y el tiempo de los pañales subatómicos. ¿Te acordás? Mierda por todos lados.

El periodo de adaptación, peleas, accidentes sobre la alfombra o la bañadera, la pura realidad.”

….. Mostrándose afectado:

“Nos faltaba el empujón. Los poquitos grados de fuerza para que se terminara de romper todo lo que estaba fisurado”.

Pues con este panorama, he de decir que “La uruguaya” es un libro que nada mas lejos de ser una novela triste, angustiosa o aburrida, es una novela que habla de sentimientos de deseo, perdida y dudas, y te embarca con su ritmo ágil y  su prosa sabrosa, llena de melancolía y humor, hacia un camino optimista lleno de esperanza.

Otro punto a favor de esta novela son sus alusiones al erotismo, sin excederse en este asunto pero se agradecen sus  expresivas descripciones:

“Y ahora sí le di un beso. Le rodeé la cintura, le apreté contra mí. Beso de lengua, de trampa, de perfecta intimidad como si la enorme cúpula del cielo se acercara hasta ser un cono de silencio. Las ganas y el calor. Mi mano despacio por sus caderas, por su panza chata, la piel bronceada y el borde de la tanga de su bikini, mi mano ya en territorio comanche..

En definitiva, “La uruguaya” es una novela breve y emocionante que te habla de la vida misma de una forma ágil y con un toque de humor.

Si finalmente os animáis a leer esta novela me encantaría que me hicierais vuestros comentarios.

 

 

10 Comentarios

  • Publicado junio 15, 2020
    .virginia

    pues nada… otro pedido a Amazon!!! He decidido que quiero volver al papel. Ya me canse del libro electrónico. haces tan buenas diagnosis que te voy a proponer el reto de encargarte la lectura de uno de mis libros favoritos…. a ver si coincimos en el resultado …….

    • Publicado junio 15, 2020
      .natalia_garcia

      jajaja. Gracias Vir. Encantada, por favor darme sugerencias, decirme que libro os gusta. Yo feliz!!

      • Publicado junio 15, 2020
        .Ana Oliva

        Tu articulo me retrotrae al sabor porteño que baña las orillas del río de la Plata. Aprovecharé la “nueva normalidad” para comprar este libro y disfrutar de las librerías que nos descubres o recuerdas.

        • Publicado junio 16, 2020
          .natalia_garcia

          Gracias por tu comentario Ana. Es la magia de los libros, que te evocan lugares, emociones, sentimientos.. Disfrutalo¡

        • Publicado junio 16, 2020
          .Sara Jaraba

          Pues tendré que volverla a leer, porque mi primera impresión fue de pesadez por el “deje” porteño, y no encontré ese humor, me parecío tristeza. A lo mejor no la leí en mi mejor momento. Habrá que darle una segunda oportunidad

          • Publicado junio 16, 2020
            .Camino García Berjón

            Lo describes con tanto entusiasmo que me lo voy a leer, esa época seguro que me suena… Son etapas de la vida, será uno de los libros para estas vacaciones.

          • Publicado junio 17, 2020
            .natalia_garcia

            Pues ya me contarás Camino. Espero que lo disfrutes como yo.

          • Publicado junio 17, 2020
            .natalia_garcia

            Sara, es verdad que muchas veces ocurre que relees un libro en otro momento de tu vida y lo ves diferente, en cualquier caso yo, en mi blog, explico sensaciones que me producen determinados libros, y en muchas ocasiones no ocurrirá lo mismo con todo el mundo. Pueden o no gustar a otras personas, es lo bueno de los libros, la variedad de emociones que provocan.

  • Publicado junio 16, 2020
    .Dulce María López

    Otro libro a mi mesilla de noche! Y vuelves a seducirme… ¿no será que eres una influencer literaria?

    • Publicado junio 17, 2020
      .natalia_garcia

      Ojala Dulce, fuera una influencer, estaría forrada¡¡¡¡
      Gracias por tu comentario. Transmito lo que me ha producido leer esta novela, espero que te guste. Ya me contarás.

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