4 de Enero de 1960. Junto a su mujer y su hija, Camus viajaba hacia París en coche, conducido por su editor Michel Gallimard. En una carretera recta y larga de Borgoña, Gallimard pisó el acelerador y, a gran velocidad, algo hizo estallar una rueda del vehículo. Varias vueltas de campana y Camus muere en el acto. Días después en el hospital fallecía su editor. Su mujer e hija salieron ilesas. Nunca se sabrá que pasó exactamente, se llegó a especular que pudo ser un atentado del KGB. Una muerte prematura, con tan solo 46 años.
«Mi obra aún no ha empezado» declaraba a una periodista en una entrevista reciente previa al accidente.
Tuvieron que pasar 34 años hasta que su hija Catherine Camus pudiera llegar a transcribir el contenido del manuscrito de su padre, en ocasiones ilegible y superara además los obstáculos de editoriales que no estaban interesadas en hablar de temas relacionados con la guerra de la independencia de Argelia, publicándose finalmente en 1994.
«El primer hombre» es el mayor ejemplo de como la educación puede salvar vidas.
Jacques Cormery, alter ego de Camus, regresa su país natal, Argel, para descubrir quien fue su padre muerto en la primera Guerra Mundial, al que nunca conoció. Creo que es un homenaje a lo absurdo de las guerras, a todos aquellos hombres que mueren sin sentido en conflictos que no son suyos y que evitan a muchos niños tener referentes masculinos.
Camus evoca sus recuerdos de infancia. Una infancia vivida en un «barrio de pequeños comerciantes de todas las razas y todas las religiones, cuyas casas olían a la vez a especias y a pobreza». Camus vivió en Argel siendo europeo y al final estaba en tierra de nadie, en Europa era «un extranjero» y para los argelinos pertenecía al «bando colonizador». Una situación muy incómoda con la que lidiar.
Camus describe su infancia en la mas absoluta de las pobrezas: con una madre analfabeta, medio sorda que limpia casas, un padre al que nunca llegó a conocer y una abuela que dominó su infancia, prohibiéndole jugar al futbol para no desgastar su único par de zapatos y su tío Ernest, en este caso totalmente sordo, que también vivía con ellos.
«La memoria de los pobres está menos alimentada que la memoria de los ricos. Tiene menos puntos de referencia en el espacio, puesto que rara vez dejan el lugar donde viven, y también menos puntos de referencia en el tiempo de una vida uniforme y gris. Tienen, claro la memoria del corazón, pero el corazón se gasta con la pena y el trabajo, olvida más rápida bajo el peso de la fatiga».
A pesar de ello, los niños como él, tan faltos de lo mas elemental, se vuelven muy astutos para encontrar fórmulas para sobrevivir, y a pesar de la pobreza hay momentos de travesuras y risas.
Durante toda la obra se destila el gran amor de Camus hacia su madre, aunque les separase un abismo cultural , de lo que en ocasiones Camus se siente avergonzado y se avergüenza de sentirse así:
«La mirada de su madre, temblorosa, dulce, afiebrada, se había detenido en él con tal expresión que el niño retrocedió, vaciló y salió huyendo. «Me quiere, entonces me quiere», se iba diciendo en la escalera, y al mismo tiempo comprendía que la quería locamente, que había deseado con todas sus fuerzas que ella lo quisiera y que hasta entonces siempre lo había dudado».
¿Cómo pudo nacer entre tanta miseria un futuro premio Nobel ?
Gracias a su maestro de primaria, señor Bernard. Un hombre que «amaba apasionadamente su trabajo», que le llevó de la mano por el camino de los libros y el estudio, que tuvo que convencer a su familia para que pudiera acceder al Liceo y fue quien le abrió las puertas para lanzarse a descubrir la inmensidad del mundo . El mismo Camus se lo reconoce en una carta que le escribió en 1957, nada mas recibir el Nobel de literatura por «el conjunto de una obra que pone de relieve los principales problemas que se plantean en la conciencia de los hombres de la actualidad». Carta que se publica al final de la novela y de la que rescato este párrafo:
«He recibido un honor demasiado grande, que no he buscado ni pedido. Pero cuando supe la noticia, pensé primero en mi madre y después en usted. Sin usted, sin la mano afectuosa que tendió al niño pobre que era yo, sin su enseñanza y su ejemplo, no hubiese sucedido nada de todo esto».
La escuela no solo «les ofrecía una evasión de la vida familiar,« sino que en la clase del señor Germain «sentían por primera vez que sentían y que eran objeto de la más alta consideración: se los juzgaba dignos de descubrir el mundo«.
El libro está dividido en dos partes, durante la primera mitad del libro, la historia gira en torno a la infancia de Camus y la vida de su padre y la segunda cuenta la vida de Camus una vez que ingresa en el Liceo.
El acceso a la educación fue la tabla de salvación de este niño que vivió en la pobreza y fue el motor sanador que le dio razones para vivir.
Un fabuloso libro, escrito desde las entrañas que te muestra magistralmente el sentir y el vivir de ese niño pobre que consiguió el Premio Nobel de Literatura.
Gracias por seguirme en leodisfrutoescribo y me gustaría conocer vuestra opinión.
1 Comentario
.Virginia
Gracias por un resumen tan detallado. El sentir del libro centrado en la importancia de la educación para poder solventar obstáculos es fascinante. lo leeré.