Durante su estancia en el hospital, velando a su madre moribunda junto a sus dos hermanas, Emmanuel Carrère comenzó a vislumbrar la novela Koljós:
“Al cabo de tres días, justo cuando entró en la clínica de cuidados paliativos, empecé a tomar nota. Tenía la sensación de asistir a algo importante, el desenlace de una vida que merecía ser narrada».
Hélèlene Carrère d’Encausse, la madre de Emmanuel Carrère, fue hija de burgueses ilustrados georgianos que se trasladaron a Francia tras perderlo todo durante la revolución de Octubre y aunque nació en París creció como una mujer sin patria. Su padre fue intérprete de los alemanes durante la segunda guerra mundial y desapareció por ser encarcelado por colaboracionista.
Hélène Carrère se convirtió en una historiadora brillante y una de las mayores expertas en la Unión Soviética. Fue la primera mujer en ocupar el cargo de secretaria vitalicia de la academia francesa, manteniéndolo hasta su fallecimiento en 2023, siendo una referencia incuestionable de la cultura francesa .
Pero además de la muerte de su madre ocurrió algo más que desencadenó el deseo de escribir este libro…
LA GUERRA DE UCRANIA
«La muerte de mi madre y la guerra en Ucrania fueron dos acontecimientos que colisionaron de una forma evidente.»
«Durante nuestra vida nos movemos en dos ejes: el eje horizontal, donde se encuentran las relaciones humanas que vamos escogiendo, los amores y los amigos y el eje vertical, que es el de las generaciones porque es importante saber que hay un pasado.»
«Importa el lugar de donde venimos y lo que ha formado a quienes nos han conformado a nosotros. Importan las elecciones, mas o menos libres, de nuestros padres.»
Carrère ha intentado que el libro nazca desde una luz noble, que es la luz de su infancia y de su muerte. El lo llama «una forma de piedad filial».
¿QUÉ ES KOLJÓS?
Koljós eran las granjas colectivas soviéticas donde los campesinos lo compartían todo, pero en el caso de Carrère tenía un significado mucho mas tierno: Cuando se ausentaba su padre, sus hermanas y él se reunían para dormir con su madre colocando colchones y almohadas a su alrededor y su madre lo llamaba «hacer koljós». Pensó que era el título ideal para el libro. Este término engloba no solo la gran historia rusa sino también la pequeña historia familiar.
¿QUÉ NOS CUENTA KOLJÓS?
“Es un retrato, pero también una galería de retratos de personajes principales de mi familia a través de cuatro generaciones, como un narrador, pero también como hijo, como nieto», explica el escritor.
En Koljós, el escritor Emmanuel Carrère hace un retrato de la relación de sus padres, la historiadora Hélèlene Carrere d’Encausse y Louis Carrère d’Encausse. Su madre fue una académica distinguida y por el contrario su padre fue alguien sin trascendencia mediática a quien no conocía en profundidad, porque era un hombre al que Carrère denomina, misterioso. No fue hasta que comenzó a escribir este libro cuando le descubrió a través de los los archivos genealógicos que su padre fue recopilando durante décadas.
El libro comienza con la ceremonia del homenaje nacional que se la hace a su madre, tras su fallecimiento a los noventa y cuatro años, en el patio de honor del Palacio de los Inválidos, en París, con presencia de la guardia republicana, los tambores, las banderas y Macron haciendo un discurso. Y el libro finaliza con su padre, que es ese hombre que pasea por el bosque en los pirineos y que sale de entre los helechos hacia un claro de luz. «No es un final triste sino sobre su misterio y su misterio es su inmenso amor». Yo añadiría, «hacia su mujer».
Koljós es un libro interesante, que se lee bien porque Carrère es un escritor con una prosa accesible. Domina con brillantez los tiempos, que en esta novela son determinantes, porque va avanzando durante acontecimientos históricos entrelazados con experiencias familiares durante varias generaciones, y esto no es nada fácil. Es un discurso sincero, muy crítico, sobre todo con su madre, una mujer complicada con la que no siempre la relación fue buena y un padre que, a medida que va avanzando la historia, va ganando peso, de una forma gradual, aunque siempre en un segundo plano.
Me pongo a escribir con la esperanza de que al perforar la corteza del rencor y malentendidos acumulados desde hace mas de cincuenta años llegue a lo que debe ser la fuente de este libro: el amor sin limites que unió en mi infancia.
Es un libro con un gran contenido, sobre todo sobre la historia de Rusia, enlazando en la última parte sus propias vivencias particulares en la guerra de Ucrania, expresando en todo momento sus opiniones al respecto.
Es un narrador con perspectiva histórica, pero también con lazos familiares que le unen a esas tierras y por ello resulta interesante entender cómo se va posicionando en cada momento y como desde niño va interiorizando todas esas vivencias.
A base de la lectura y el conocimiento adquirido a través de mucha documentación acumulada, llega a resolver muchas incógnitas de la vida de sus padres, dando un inmenso valor a escarbar en el pasado para entender mejor el presente.
¿LES HUBIERA GUSTADO EL LIBRO A SUS PADRES?
«Se que hay cosas que no les habría gustado a ninguno de los dos, todo lo que tiene que ver con la exhibición de su vida privada. Mi madre era una persona pública pero mi padre era mas pudoroso, mas discreto . Pero creo que a ambos les habría gustado el retrato que he hecho de ellos, son retratos hechos desde el amor y la admiración también, y mis padres eran lo suficientemente inteligentes como para comprender que un retrato se hace con luces y sombras, y que si uno elimina las sombras, las luces en cierta forma languidecen, no hay contraste. Así que mis agravios no son enormes, en el fondo consisten en contar que su vida conyugal fue muy difícil y dolorosa. De hecho lo que más me conmovió no es el haber escrito sobre mi madre, que era un personaje publico, sino el haber escrito sobre mi padre con el que me unía el amor, pero de forma discreta, incluso diría distraída y creo que aquí ha tomado una envergadura que yo no le había concedido en vida y que ni él mismo se había concedido.«
Hay que mencionar que Carrère ya había escrito sobre su madre en un libro titulado Una novela rusa. Novela que le llevó a tener un enfrentamiento con ella porque revelaba la posible colaboración nazi de su abuelo materno. Circunstancia que mermaba la reputación de su madre. Este enfrentamiento con ella parece que a Emmanuel Carrère no le afectó demasiado cuando tras su muerte ha publicado este nuevo libro, sacando a la luz más secretos familiares.
En definitiva, Koljós se trata de un libro interesante en el que aprendes mucho sobre la historia de Rusia, sobre rencores, amores, desamores, ambición y familia.
Koljós ha sido ganadora del Premio Médicis y del Premio Grand Continent y finalista del Goncourt
Gracias por seguirme en leodisfrutoescribo y como siempre deseando conocer vuestra opinión.